jueves, 14 de abril de 2011

Esa mañana se levantó como si nada hubiera pasado. Dos dias convertidos en dos años sin salir, sin volver a verle, nada nuevo, estaba claro. No le importaba, mejor ni verle, pensaría... Pero lo que no se imaginaba era qué cada día él estaba sentado a su puerta, esperando a que se abriese para poder hablarla pero... ¿Porqué no llamó al timbre? La timidez que sentian los dos era inmensa... Y ser tímido nunca nos llega a nada bueno, sin ir más lejos. Cuándo abrió la puerta por primera vez no esperaba verle ahí, él tampoco esperaba a que ella abriese en ese momento y se quedaron sin respiración durante unos segundos. Ella le preguntó que que hacia allí, el le contestó que estaba esperándola, que asi llevaba dos años, esperando a que abriese esa puerta para poder hablar con ella, para verla. En ese tiempo tan solo le habían quedado esos recuerdos ya pasados. Necesitaban volver a vivir algo juntos. Ella no supo que decir y... ¿Sabeis lo que le respondió?. Si, le besó en los labios. El beso más bonito jamás visto, una historia fascinante, cómo en una película. Después ella se dijo a si misma como podia haber estado encerrada tanto tiempo, pero al fin las cosas habían vuelto a su cauce, todo iba genial, ya nada podría salir mal.

2 comentarios:

  1. Precioso texto, me ha fascinado.
    Gracias por pasarte, te sigo ;)
    Besos ;3

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